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March 5, 2007Nos hemos tomado unas leves vacaciones. Inesperadas, aunque tocaba. Esto era una especie de extraña obligación, que estaba mutando, hasta el punto de producir temblores.
Haze no se lo merecía. Necesitaba dar un poco de brillo a esa vida que tiene -as veces- en el mundo real. Comer, dormir, tomarse unas cañas, fumar en la ventana. Actualizar la libreta. Retomar los eventos pendientes de la agenda, rascarle la barriga al gato, ya saben.
Suelo tardar en acostumbrarme a la habitación cuando me cambian las cortinas. También me pasa con la marca de café.
Y que -que coño- regresamos. Con promesas de pensar (al menos) un par de ratos al día. A ver qué sale.



