Pancho mintió. Como los augurios (lógicamente) auguraban, las fresas están a cuatro euros el kilo.
No se fíen del Instituto nacional de metereología (siempre tuve un problema con esa palabra), ni de la DGT, ni de sus entrenadores. Todos basan sus ideas en puntos falsos. No se fíen de la gente que no sabe conjugar en pasado compuesto, no se fíen de quienes llaman a los paños "rodillos". No se fíen de alguien que no sabe pronunciar "ct" (les sorprendería la cantidad de palabras que existen con esa combinación consonantil). No se fíen de las baterías recargables, de las bandas magnéticas de sus tarjetas, de las intenciones del vecino de arriba, de la telefonista de su póliza de seguro. No se fíen de sus padres (ustedes fueron un descuido) ni de sus hijos (saben que fueron un descuido).
No se fíen de los Reyes magos, de las rebajas del H&M, de la nueva temporada de Blanco, de los modelos de primavera de Münich, de esas extrañas Vans que comienzan a poblar las calles. No se fíen de las rosas (suelen ser de tela) ni de los panes (congelados) ni los peces (recuerden congelar sus boquerones).
No crean lo que oyen en los telediarios, ni lo que se dice en las calles, ni confíen en que el metro se retrasa porque los pasajeros no saben colocarse (ancianos exculpados, nunca jugaron al tetris, no tenían Amiga, no funcionaban en Msdos). Tiembla si se te acerca Bill Gates, seguro que quiere ver si te cabe un teclado por el culo. Sufre en silencio (las hemorroides) el dolor de esa rubia de 120 kg que habla sobre las bondades de llevar zapatillas fucsia (también tuve problemas con esa palabra). Desconfía. Si te acercas y le dices "follemos" probablemente te diga "si" pero esa no es la base de una relación duradera. Desconfía de lo que te cuenta tu abuela, de que haya alguien esperando -ni a que llegues a casa (nescafé capuccino), de la vida, de la muerte, de los métodos de lectura eficaz.
Desconfía de la mecanografía, que pretende alienar a la sociedad. Del felpudo de tu casa (ya K.Dick sugirió que unas nuevas composiciones genético-vitales podrían clonar elementos y matarte, tras devorar tus pies -cosa que me recuerda a Bart simpson).
En conversaciones de cama, yo le decía a Luna: sólo puedo pensar en Belén Esteban diciendo "estoy fenomenal, estoy fenomenal". Y he llegado ahí de la siguiente forma: pensaba en un nuevo jersey, que siendo negro no pegaría con mis zapatillas, que finalmente tienen partes negras, con que tal vez si, que le gustaban al Morlaco, de ahi pasé exclusivamente al Morlaco, y finalmente al "estoy fenomenal".
Desconfíen de si mismos. Realmente estoy de rabo.