No vivas en barrio suburbial, que luego no encuentras especias.

September 30, 2006
Si te pasas un viernes entero con un manojo de hierbabuena en el bolso (combatiendo con Luna, que intenta comérselo), lo metes en el frigorífico, haces pesto, y tiras unas 15 hojas mustias a la basura, el resultado que tienes es que te huele a prado hasta el sobaco. Joder, riéte de las sopas con apio.
 
- con que eso es hierbabuena…
- si, eso es hierbabuena…
- aham… hierbabuena…
- sasto…
- … 

De extraños reencuentros en extrañas circunstancias…

A veces, en un momento levemente inoportuno (pero solo levemente), pita un teléfono y resulta ser quien menos te lo esperabas…

- A que no sabes quien es…

- Tu madre? La mía? Nuestros ex juntos en una extraña bacanal? El perro de mis abuelos? Una cajera del erosky? El zaragozano pidiendo que trabaje para ellos? El hombre disfrazado de atún de los anuncios de Calvo? House?

- Pues no… resulta que…

Vaya sorpresa más sorpresiva, donde las haya. Yo que ya te daba por muerto… 

Cataluña, una y libre, y los dolores de cabeza del caca-empleado.

September 28, 2006

Trabajar para sucursal de madrid, cuando la principal está en cataluña, es de imbéciles.

Imbécil 1: me cago toa en cataluña, me cago, me-ca-go. Sanjoderdedios. Toa me cago. Me cago en mi trabajo y en las florecillas del bosque.

Imbécil 2 (intentando conseguirle un curro a imbecil 1): pues ya ves, que están considerándolo.

Imbécil 1: Después de tanta ostia al final no me darán el puto trabajo. Sumadre, santacatalanaoccidente y sanpepecarvalho. Me cago, vamos.

Imbécil 2: vah, dales tiempo, algo dirán.

Imbécil 1: queremos a Saramago. Eso dirán. 

Y entonces caes en que Saramago y "mecago" riman, y te entra la risa floja oiga, y lo del curro parece un ná. Benditas drogas que todo lo curan y nos ayudan en los momentos dolorosos de nuestra existencia. Benditos culeros. Bendita corrupción aduanera.

Sin ánimo de ofender a los catalanes, ni a Cataluña. Y dedicado a Ferdinand, que cuando sea chuloputas me reservará la habitación más grande de todas, con dosel y cortinas. 

September 27, 2006

Volando entre pájaros, tres pisos hacia el cielo, y justo cuando te quedes sin aliento, te parecerá que has llegado…

La felicidad.

September 26, 2006

Monstruos invisibles de Palahniuk, 8.50.

Música de cañerías, Bukowski, 7.13.

La habitación cerrada, Auster, 5.23.

Las partículas elementales, Houllebecq, 8.08.

La felicidad, no tiene precio. Que te violen el pelo al son de confusion, con un cigarro en la boca, vaquero por el sobaco y botas de piel de serpiente, bailando ante tu atónita mirada, tampoco.

(Gracias Luna, por la asistencia. Gracias, Ivan, por la buena tarde). 

Próxima parada: oporto.

September 25, 2006

Dejando el tema de follar a un lado…

Vuelves tú en metro a casa, con un derrame en un ojo de tres pares de cojones, justo pago de estas últimas dos noches sin dormir. La fatídica línea 5 (por el culo te la hinca) te ofrece sus bienes, a saber: olor a sobaco, calor de cagarse, sufrimiento sin límites, y a un pelirrojo con moño y fantástico gusto que te recuerda levemente al Guiri de Luna.

Entre sobaco, pelirrojo, bolsas, bolso, el mepetrés amenazando con quedarse sin pilas, búsqueda de tabaco, juramentos varios y ruegos al Altísimo, aparece ella, La Jamona Infernal.

La Jamona Infernal, es un extraño ser que se ha posicionado a tu lado en algún lugar entre Gran Vía y Puerta de Toledo (andaba yo dispersa en ese momento), y que de forma subliminal, te fuerza a sacar el boli y hacerte una leve descripción en la parte de atrás de los apuntes de Métodos.

CÓMO SOBREVIVIR EN LA GRAN CIUDAD. MANUAL DE AYUDA.

Pantalones estilo safari, metidos por dentro de unas botas de piel alopécicas (cuyo tacón de aguja, tras ardua observación, parece ser indomable, y amenaza con serias torceduras tobilleras), la cinturilla del pantalón comida por la lorza, pero eso sí, unas bragas princesa de algodón blanco (típicas de "estaba-yo-con-la-regla-y-de-limpieza") asomando por el canto. Camiseta de tirantes del Zara, revival de hace unos 8 años (a grosso modo), a la altura del ombligo. Sorprendentemente, lleva trillada la susodicha con el elástico inferior del sujetador, cosa que si no es premeditada (a saber por qué), baje Dios y lo vea. Sobaco ágilmente elevado en agarramiento de barra (a colación de la poca estabilidad de las botas), con un sarpullido sobaquero de todo menos saludable. Quemazo de cigarro en el lomo, fruto del fin de semana fiestero. La espalda más estriada de la historia.

Colofón: lata de cocacola light sorbida con pajita.

Lo peor de todo: un puro mastuerzo de tía. Te gira una ostia y te la comes de lleno.

… escribes mientras ella lanza miradas hambrientas de carne a su desdichada presa (el pelirrojo ya mentado), que, inocente ella (la presa) ignora su fin, ya próximo, ensimismado en un mapa del cercanías… 

Recuerdo…

Recuerdo a mi primer novio (de esos con mayúsculas, con los que surge este momento de "ya es hora de ponernos a follar que somos el hazmerreír de la concurrencia"). Bueno, al margen de lo penosos que éramos, y de que en aquellos tiempos los pantalones de corchetes estaban de moda, el ser en cuestión tenía un picadero fantástico en el desván de casa, con dos camas puestas en fila (de 90, eso sí).

Y tú en tu tierna juventud, y el consiguiente horrendo palo de que alguien que no fuera tu madre te viera las tetas (cosa superada hace ya años), que escuchabas CPV y soñabas con ser artista, te encuentras en bolingas, posición sexi semi-espatarrada en la cama, viendo como Él se acerca cual torete bravío en época de celo (muy sugerente todo), avanzando estilo Naomi Campbell de una cama a la otra.

Créanme amigos, cuando digo que no hay nada más penoso en este tipo de situaciones (y aunque no lo parezca, no es tan complicado) que el hecho de que la junta entre las dos camas le succione una pierna, se la coma y él se quede con una pierna en torsión imposible, la otra desaparecida en combate y las pelotas apoyadas en el canto de la cama… 

Cada vez que oigo "mira como voy con los huevos colganderos" no puedo evitar acordarme de ti, te lo juro.

Jamás se me olvidará la imagen. Fueron cuatro años fantásticos en ocasiones y penosos en otras. Pero de una pasmosa cantidad de descubrimientos… A veces hasta lo recuerdo con cariño. Lo que se mejora con la edad, es increíble…

 

La edad.

September 24, 2006

El primer síntoma de que uno está mayor, es que ya no aguantas tres días de fiesta a base de garrafón sin que te entren ganas de suicidarte. Es más, entras en los bares y piensas "joder, mira que está alta la mierda esta de música".

El segundo es que te levantas con unas resacas que te tienen tirado en la cama doce horas, y que las lagunas en blanco de las noches de moña cada vez son más amplias, llegando al punto de "tú quién eres, cómo llegamos aquí, que te conocí dónde, perdona como te llamabas" y similares.

El tercero, y más importante, que no tengas agujetas después de correr cuarenta minutos tras todo un verano de tocarte la pera, y que simplemente no te puedas mover y vivas en un constante calambre por haberte echado dos polvos. 

Lo último, además de síntoma de vejez, es triste hasta el vómito. 

 

La noche empieza…

 
  

La abuela.

September 23, 2006

- qué te ha pasado que tienes morado desde la oreja hasta el hombro?

- es que me dieron un masaje chino con los dedos y tengo la piel muy sensible…

- ah…

Espero que le haya usted comprado algo bonito a su abuela, o al menos se haya puesto la corbata, porque no tiene (tenemos) perdon de Dios.

 

patrás